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dc.contributor.advisorTrucchia, Silvina
dc.contributor.authorVilchez, Gustavo Humberto
dc.date.accessioned2021-09-22T15:36:20Z
dc.date.issued2020-07-15
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/11086/20416
dc.descriptionTesis (Doctor en Medicina y Cirugía) - Universidad Nacional de Córdoba. Facultad de Ciencias Médicas, 2020es
dc.description97 p.
dc.description.abstractEl objetivo de este trabajo fue analizar a la enfermedad de Chagas desde la perspectiva de la medicina antropológica en los departamentos Ojo de Agua y Quebrachos de Santiago del Estero. En esta investigación se hizo un estudio observacional, transversal, e inferencial, abordado metodológicamente a partir de una encuesta cerrada, aleatoria y consentida, confeccionada para este estudio e implementado a dos grupos de cien personas cada uno. El primero de probable alto riesgo de infestación, rural, pobre y de escasa escolaridad; contrastado con otro grupo de probable bajo riesgo, urbano y estudiantes de medicina. Se determinó edad, género, ocupación, características de la vivienda, ingreso de animales a la vivienda, fuentes de energías utilizadas, tecnologías que usan para la comunicación. Conocimiento sobre la vinchuca y su peligrosidad. Conocimiento sobre la enfermedad de Chagas y sobre las acciones de fumigación que realiza el gobierno provincial. La consistencia interna del instrumento para realizar las encuestas fue estimada según el método de Kuder y Richardson. Luego, a través de un estudio etnográfico, y desde una perspectiva cualitativa, se realizó un análisis descriptivo/interpretativo, obteniendo información relevante de los pobladores de tres comunidades y a agentes estatales provinciales. En todos los casos se especificó el resguardo ético de los datos suministrados a los participantes. El grupo de bajo riesgo de infestación, tenían entre 20 y 45 años, con media de 24 años, En el de alto riesgo de infestación, las edades estaban comprendidas entre los 11 y los 85 años con media de 44 años. Respecto al género, la frecuencia de masculinos en los de bajo riesgo fue del 36 %. En tanto, en los de alto riesgo, la frecuencia de los masculinos es de 44%. Respecto a la ocupación, el grupo de bajo riesgo de infestación, sólo un 10% declararon trabajar. El grupo de alto riesgo de infestación presentó un 11% de estudiantes primarios, un 18% de jubilados y pensionados. En general, las de género femenino eran amas de casa y los de género masculino trabajaban como jornaleros. En relación a la vivienda, el grupo de alto riesgo poseía un 60% vivienda de material y el 40% vivían en ranchos o viviendas mixtas. El grupo de bajo riesgo posee 100% de sus necesidades energéticas y de agua satisfechas, a diferencia de los de alto riesgo donde hay dificultades para obtener agua potable (97%) y luz eléctrica convencional (49%). El celular es un instrumento común de comunicación y relación entre ambos grupos. El 100 % de los de bajo riesgo lo usa. El 78% de los de alto riesgo de infestación informó que usa celular y los más jóvenes usan al celular con sus aplicaciones. Respecto a la comunicación oficial sobre el Chagas, no hubo diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. En relación al conocimiento sobre la vinchuca, hábitos y enfermedad que produce, ambos grupos la conocían en un 98%. Si fueran picados, el grupo de bajo riesgo concurriría al hospital en un alto porcentaje (86%) mientras el de alto riesgo sólo en un 44%. El grupo de alto riesgo (85%), consideró a la víbora y el alacrán como animales peligrosos y la vinchuca sólo en un 11 %. Un altísimo porcentaje de los encuestados conocen y aceptan el ingreso a sus domicilios de los fumigadores (92%) y se sienten capacitados para aprender a fumigar (79%). A través del método etnográfico, durante las entrevistas en profundidad se identificaron palabras y conceptos que se consideraron claves para la investigación. Se las agrupó por categorías discursivas para interpretar en una forma más amplia al Chagas, como un proceso social. Se observó que, a pesar de vivir en condiciones de pobreza rural y con escasa escolaridad, no demostraron ignorancia sobre la vinchuca y la enfermedad de Chagas, pero naturalizaban la presencia en sus vidas; mostrando preocupación por otros animales que pueden producir muerte inminente. Se observó estigmatización del paciente chagásico y violencia estructural por el sistema de salud Hacia ellos. El paciente crónico resignificaba su forma de vivir en el mundo. El Chagas es utilizado para obtener beneficios por parte de todos los actores sociales involucrados (Gobierno provincial y beneficiarios de políticas públicas). Durante el recorrido histórico por la enfermedad se evidenciaron que, en los últimos años, hubo un cambio en las políticas públicas que ha generado una disminución de la patología Chagásica. Sin embargo, en diferentes momentos históricos, se la invisibiliza como problema. Es necesario reconocer que el aislamiento de las comunidades, las migraciones constantes, las búsquedas de mejoras laborales y de vida, sumado a los cambios en los ecosistemas, entre otros motivos, han hecho que esta patología deba ser revisada desde otras aproximaciones sociales. Se identificó que las acciones que despliega el gobierno provincial de Santiago del Estero en Ojo de Agua - Quebrachos, responden a indicaciones de la OPS, con un enfoque biomédico convencional. Las estadísticas y seguimientos actuales muestran una falta de continuidad en esfuerzos para lograr la interrupción vectorial del Triatoma infectans. Existe una escasa o nula participación de las comunidades en la toma de decisiones de las políticas públicas. En general son tomados como agentes pasivos; por ejemplo, no se les enseña a fumigar, siendo esta acción preventiva y necesaria para evitar la reinfestación de las poblaciones.es
dc.description.abstractThe objective of this paper is to analyze Chagas disease from this perspective. To do so we will look at the situation in the Ojo de Agua and Quebrachos departments in the Argentinean province of Santiago del Estero. An observational, cross-sectional and inferential study was made using a mostly close-ended, random and consensual survey as its main method for data gathering. This specially tailored survey was implemented on two groups of a hundred people each. The first group was made up of people with high kissing bug infestation risk, living in ruralareas, with scarce resources and limited scholarship. The second group consisted of low- risk subjects, all medical students residing in big cities. Aside from more general points like age, gender and profession, the survey also collected household characteristics, access of animals to the living areas, energy sources used and communication-capable technology at their disposal. It also gauged the person’s knowledge on the kissing bug, Chagas disease, its danger and on the preventive measures employed by the province’s government, such as fumigation. The surveyed were explicitly told in all cases the use of the results, and assured their personal information would be used ethically and with no other goal. The survey’s internal consistency reliability was estimated following the Kuder-Richardson formula. The results of the survey,which were interpreted through a qualitative, ethnographic study and a descriptive analysis, reveal relevant information about sectors of the population of 3 different communities as well as some state agents. The low-risk group’s age varied between 20 and 45, with a mean of 24, while the high- risk group’s variance was between 11 and 85 years old, with a 44 years old average. In regards to gender, the low-risk group had a 36% male composition, while the high-risk group comprised 44% male subjects. Concerning employment, only 10% of the low-risk group were actively working, while the rest were full-time students. In the high-risk group there was more variety, with 11% being elementary school students, 18% retired or pensioners and of the rest, the majority of women were housewives, while most males worked as labourers. Regarding living conditions, the high-risk group showed only 60% of them inhabited a proper house built with sturdy materials, while the remaining 40% lived in rudimentary hovels or shacks, or at best a mix. On the point of access to drinkable water and electricity from power grids, the low-risk group had 100% of such needs satisfied, while in the high-risk group 97% of them did not have drinkable tap water readily available and had to obtain it from collected rainwater or wells, and 49% of them had electricity only from weak and small solar panels. Cellular phones seem to be the main technological tool for communication used by both groups, with 100% of the low- risk group using them often, and 78% of the high-risk group, of which the youngest boasted the most knowledge on its usage, especially in regards to apps and other smart features. Concerning official government information given about Chagas, there was no statistically significant variation between the groups, and both also shared the same amount of knowledge on the kissing bug, its habits and the disease it carries, at 98% of both groups knowing about it. The variation came in gauging its danger, and the actions they’d take upon being bitten. While 86% of low-risk members would go to the hospital in such a situation, only 44% of the high-risk group would. Although 85% of the high- risk group considered snakes and scorpions a dangerous animal, only 11% of them considered the kissing bug dangerous. An unexpectedly high 92% of all surveyed know and accept, or would accept, the entrance of fumigators to their homes, and 79% feel capable enough to learn to do so themselves if necessary. Given that the method used to analyze the surveys was qualitative, in the few open-ended questions asked, we scrutinized the language, words and concepts used by the surveyed and several were identified as key to the social side of this investigation. They were grouped by discourse category, to more broadly interpret Chagas disease as a social process. It was brought to light that despite poor formal education and living conditions, the high-risk group members weren’t ignorant about the kissing bug and Chagas disease but felt its presence in their life as inherently woven into the nature of life and the unavoidable way things are. They were primarily worried about animals that proved an immediate risk of death, compared to the slow, chronic disease Chagas is. While in the last few years there have been some changes to the government methods to fight it, that have diminished its appearance somewhat, over and over throughout history, it has been invisibilized as an issue, and hidden from the outside eye. It was also observed that a Chagas patient suffers stigmatization, discrimination and structural violence from the health system, to the point they must rethink their way of living in this world. Meanwhile all social actors involved, such as local government and public politics beneficiaries, use the Chagas disease for their selfish interests and personal gain. We believe it is time to examine this issue from another, more social approach, due to all the other aspects to this disease aside from its purely biomedical scope. We need to recognize the fact that community isolation, constant migration in search for better work and life conditions, as well as changes in the ecosystem have affected the situation. While the provincial government of Santiago del Estero in Ojo de Agua – Quebrachos, has performed the recommended actions following the Pan American Health Organization’s guidelines, (which are purely conventional biomedical in nature,) statistics and follow-up monitoring show a lack of continuity in their efforts to properly eradicate the Triatoma Infestans vector. They also allow minimal or null participation from the public in the decision-making progress. Citizens are simply considered passive agents, and aren’t taught any measures to prevent the disease or avoid the community reinfestation, for example how to fumigate their own homes.en
dc.language.isospaes
dc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional*
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/*
dc.subjectEnfermedad de Chagases
dc.subjectInfectologíaes
dc.subjectAntropología médicaes
dc.subjectSantiago del Esteroes
dc.subjectProcesos culturaleses
dc.subjectBiomedicinaes
dc.titleVisibilizar y después silenciar: una recurrencia en el Mal de Chagases
dc.typedoctoralThesises
dc.description.embargo2022-07-15
dc.description.filFil: Vílchez, Gustavo Humberto. Universidad Nacional de Córdoba. Facultad de Ciencias Médicas; Argentina.es


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